Nosotros

La Iglesia Evangélica Bautista de Arenys de Mar, pertenece a la confesionalidad cristiano-evangélica o protestante, y dentro de la misma, está adherida a la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE), inscrita con el número 015471 en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, y pertenece como sección local a la Federación de Iglesias Evangélicas Independientes de España (FIEIDE), inscrita con el número 015838 del mismo registro.

Tuvo su inicio allá por el año 1954, en la casa de un hombre de profesión albañil, domiciliado en Arenys de Mar. Éste hombre, mientras trabajaba en el pueblo vecino de Arenys de Munt, fue sorprendido por la mujer de la casa con la pregunta: ¿Usted cree en Dios? Su respuesta afirmativa fue en el sentido de que creía lo que desde pequeño le habían enseñado. Según él, había algo, y creía en ello “si a eso se le puede decir creer en Dios”, afirmó aquél hombre.

Pero la conversación, lejos de terminar, continuó con otra pregunta de parte de la mujer: ¿Asistiría en Barcelona a una Iglesia Evangélica donde se habla de Dios? Aquél albañil, sin saber por qué, aunque sintiéndose comprometido, también respondió afirmativamente.La mujer entonces, sin más dilación, sorprendió al hombre con un: ¿Qué le parece el próximo domingo? Nuevamente sorprendido y sin poder volverse atrás aquél hombre cumplió el domingo siguiente su palabra, asistiendo a la iglesia evangélica de la calle Verdi en Barcelona.

Estando en el culto, aquel albañil se sintió impresionado con lo que el pastor hablaba porque le parecía que todo cuanto decía era para él. Fue así, que a medida que escuchaba la predica se sentía compungido de corazón a la vez que avergonzado.

Al volver a su casa, explicó a su mujer e hijos lo que había experimentado, y animó a todos a asistir a esa iglesia para que también ellos pudieran escuchar lo que allí se decía sobre Dios, cosa que comenzaron a hacer cada domingo.

No muchos domingos después, mientras escuchaba la predicación de la Palabra de Dios, el Señor tocó su corazón, y junto con su mujer decidieron aceptar el evangelio y convertirse a Jesucristo.

A partir de aquél día la vida de aquél albañil cambió radicalmente para bien, dando testimonio de una verdadera conversión al Señor Jesús.

Eran tiempos difíciles para el testimonio evangélico y, aunque había cierta tolerancia, los cristiano-evangélicos eran perseguidos por su fe, tratados como herejes y, algunos dirigentes, tuvieron que comparecer más de una vez ante las autoridades para defender no sólo su fe sino también los lugares donde realizaban sus reuniones dominicales. Los propios hijos de este hombre padecieron el desprecio y la burla entre sus compañeros en la escuela.

La iglesia de Verdi en Barcelona animó a este hombre a realizar encuentros con familiares, amigos y conocidos en su casa en Arenys de Mar, con la finalidad de hablarles del evangelio.

El hombre, aceptó la sugerencia, y abrió las puertas de su casa para que cualquier persona que quisiera pudiera ir a escuchar el evangelio. Fue así que los amigos y otros familiares, al ver el cambio de vida operado en él, bien fuera por averiguar qué era el protestantismo, o bien por curiosidad, empezaron a asistir.

Las reuniones, que se celebraban los domingos por la tarde en el comedor de la casa, comenzaron a crecer, al punto que ya no cabían en el comedor, por lo cual se decidió la compra de un terreno con el fin de construir un templo, cosa que hicieron con donaciones voluntarias de quienes quisieron colaborar.

El terreno muy empinado como era en un principio fue aplanado por los propios hermanos de la iglesia, quienes construyeron el edificio en la parte delantera. Lugar que se conserva hasta el día de hoy.

Todo esto aconteció en un período de 10 años desde el inicio de las reuniones en el comedor de casa del creyente convertido y el 25 de Julio de 1964, día en que se hizo el culto de inauguración del templo.

Gracias a la ayuda y bendición del Señor, la iglesia continúa hasta el día de hoy.

A Dios sea la gloria.